viernes, 19 de agosto de 2011

Cosas que pensar a las 5 de la mañana

Una de dos, o la vida es demasiado complicada, o es demasiado simple como para afrontar que las cosas pasan como tienen que pasar, sin más... En realidad, nada deja de ser complicado de ninguna manera. Si dejas que ocurran los acontecimientos más o menos a su libre albedrío, ¿te arriesgas a perderte cosas que podrían haber sido si hubieras hecho algo? Digamos que así te arriesgas a perderlo todo por no arriesgar nada. Pero, ¿y si al cambiar, al actuar, te equivocas? Te arriesgas también, a cambiar el rumbo de lo que supuestamente tiene que pasar... ¿Pero qué es lo que tiene que pasar? ¿o es que no tiene que pasar nada?

A veces, en ocasiones contadas, me ha dado la sensación de que las cosas vienen solas en el momento apropiado, y de que ese momento no es otro que ese en que te dejas llevar sin esperar que la vida te de nada a cambio. Justo cuando dejas de plantearte qué hacer y por qué debes hacer esto o lo otro, cuando te limitas a vivir de tus instintos en vez de intentar planearlo todo... Entonces es cuando la vida te hace un regalo, y nunca te paras a preguntarte si te lo mereces o no, porque ahí es cuando ves claramente que el tiempo pone las cosas en su sitio y esa es la única forma de que todo tenga sentido. No es que no haya que actuar para cambiar el rumbo de lo que pasa, claro que hay que actuar! Pero distinguiendo el límite entre la actuación y la manipulación... Porque nos gusta calcularlo todo para que las cosas salgan como queremos.

Aprendamos de una vez que los planes nunca salen bien, que al final cuando más se divierte uno es ese sábado que "va a ser una mierda", que cuando dejamos de buscar el amor es cuando él nos encuentra a nosotros, que tener expectativas casi nunca sirve para nada...

Esto es demasiado fácil de decir y dificilísimo de conseguir porque, en realidad, todos sabemos (¿sabemos?) que somos un poco esclavos de la inteligencia, y que creernos superiores no nos ha traído más que problemas.

Y para terminar quedándome a gusto, voy a meter la pata todavía un poco más: ¿Y ahora qué hago? ¿Hago algo o mejor me callo hasta que pase lo que tenga que pasar (que espero que sea lo que quiero que pase)?

...No tenemos remedio!

1 comentario:

  1. Me encanta es poco. Lo saben hasta los chinos de Rusia. Y eso que pensaba que yo era la única que desvariaba a esas horas intempestivas ( te lo dice una que se levanta a las 6 de la mañana para hacer programas de radio xD )
    Sigue escribiendo, porque me encanta leerte, y no creo que sea la única :O
    Además... que molas mucho Vicks!! :D

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